| Un joven judío, agredido |
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| jueves, 25 de febrero de 2010 | |
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Condenamos rotundamente este ataque físico contra una persona por el hecho de ser judía. Lo que se diga de más sólo servirá para incrementar nuestra repulsa, porque cuantos más detalles se conocen de la agresión sufrida por este joven más repugnante nos aprece la escena acecida en pleno centro de Madrid, en el Paseo de la Castellana. De la noticia lo que deseamos subrayar, aparte de lo ya dicho, son dos cosas: 1.- Que la señora que le insultó y le pegó comenzó a proferir " lo peor del imaginario antisemita popular". Denunciamos, una vez más, desde este Observatorio el peligro de generar en la mentalidad española o en ese imagianrio colectivo, aunque sea sólo de algunas personas, la imagen de que la religión es una amenaza para la sociedad en cuanto traspasa las barreras de la intimidad eprsonal. Sembrar esa imagen en los emdios de comunicación es un error que unos apgaremos más caro que otros, como le ha sucedido a este joven. 2.- Dudamos de la salud mental de la señora que cometió el ataque. Pero, ahora bien, basta con que un exaltado o exaltada, incentivado o incentivada por cierta propaganda antisemita que alimenta el odio a Israel entre la izquierda española, se crea dicha propaganda para que se den este tipo de actos violentos. Basta con que un exaltado coja siete botellas de gasolina y los ponga en el techo de un prefabricado que hace las veces de parroquia para generar una tragedia (como pudo evitarse en Majadahonda el pasado mes de julio). Aún no hemos oído a ningún político lamentar lo ocurrido. Así lo recogía Libertad Digital en palabras de C. Jordá: Se trata de la primera agresión física sufrida por un judío en España, tras una escalada de amenazas, insultos y ataques a lugares como una sinagoga en Barcelona o la propia embajada en Madrid aunque, según nos cuenta el propio Rubén en conversación con Libertad Digital, no es la primera vez que él mismo u otros miembros de la comunidad judía en nuestro país son insultados o amenazados en la calle: "Yo tengo que disimular la forma en la que visto", nos dice en referencia a su atuendo tradicional (abrigo negro, camisa blanca, sobrero oscuro y rizos cayendo a cada lado de su frente), "pero es que ni siquiera se puede ir con kipá por ahí". |
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El amplio juego del principio de la tolerancia en el ámbito de la libertad de expresión no significa que haya de otorgarse cobertura a las expresiones injuriosas o insultantes que constituyen una mera exteriorización de sentimientos personales que son ajenos a la finalidad de contribuir a la formación de una opinión pública libre y responsable o a la construcción de un debate racional capaz de favorecer el progreso del género humano. |
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